Un mundo ideal

Un mundo ideal

Por: Mauricio Hernández Sarvide

Eran más o menos la una de la tarde. En ese entonces, aún me faltaban un par de horas más para salir por fin de mi más grande martirio, la escuela. Sin duda esa era mi mayor aflicción, cumplir con mis responsabilidades de estudiante, porque como todo niño yo solo pensaba en jugar y jugar hasta que el sol se pusiera y al día siguiente repetir.

Como sea, era la una de la tarde, y por alguna razón estábamos haciendo banderas en clase de inglés. Cuando terminamos, todos los salones salimos y pegamos nuestras banderas en los barandales frente al salón. Casi nadie sabía exactamente qué estaba pasando, en eso, en el sonido de la escuela empezó a sonar “Imagine” de John Lennon. De pronto desplegaron un letrero gigante que cubría todo el patio en inglés: United Nations Day (Día de las Naciones Unidas). Al fin entendimos, conmemorábamos el día de la creación de la ONU.

Recuerdo que me puse a pensar en su importancia, en ese entonces no tenía tanta conciencia por ser niño. Sin embargo, decía que buena onda conmemorar a los países que se unieron por la paz, qué chido que a alguien se le ocurrió la idea de por fin unificar y dejar de pelear después de tantas atrocidades que se vivieron en las guerras hace décadas. Hasta sentí bonito de saber que alguien estaba haciendo algo por preservar la calma de las naciones y de nosotros en general, sobre todo cuando me enteré de que México formaba parte. Todo era asombroso para mí, luego crecí y ya no lo fue tanto.

Pero no hablaré de la ONU, ni de si funciona o no, porque no hablamos de política aquí. Hablaremos por supuesto del himno que estaba sonando ese día y que al pequeño yo, le hizo todo el sentido del mundo.

“Imagine” es una canción escrita en solitario por el gran John Lennon. Su letra describe el profundo anhelo de un mundo distinto al de ese entonces -no muy alejado al de hoy- un mundo separado. La letra debe de ser una de las composiciones más bellas e incluso altruistas me atrevo a decir, que jamás haya escuchado. Prácticamente es una oda a la ruptura de barreras que hemos impuesto a lo largo de nuestra historia. No solo las fronteras, sino las guerras, las religiones e invita fervientemente a vivir todos en armonía, todo en paz.

Lennon también nos habla de la igualdad y del desinterés, Él nos canta invitándonos a visualizar un lugar con cero intereses para las partes. Más allá de la contribución de cada uno al planeta, habla de la importancia de la cooperación, sin tener algún motivo por el que haya que matar o por el que haya que morir. Simplemente compartir el mundo que nos tocó.

Qué difícil suena eso hoy sin duda alguna. Vivir en armonía, existir sin intereses mayores al del otro, sin envidia, sin querer aprovecharse, simplemente existir, así sin más. Pero a pesar de que la ONU a veces no funcione como debería o que nuestros gobiernos no trabajen en pro del pueblo, hay algo que no nos pueden quitar: nuestra actitud ante los conflictos. Suena hasta poético decirlo. Pero así es.

Las guerras, los conflictos políticos y de la iniciativa privada con interés casi siempre de solo hacer dinero, han debilitado la fe de todos, han contribuido a cegarnos y a desistir de la idea de que todo algún día mejorará. Siempre se ve complicado, lejano y hasta imposible, pero no por eso quiere decir que todo vaya de mal en peor. A veces, solo a veces, tenemos en nuestras manos la llave necesaria no para cambiarle la vida a todo el mundo, pero sí a algunos. Así se empieza, con algunos, luego esos algunos se hacen muchos, luego esos muchos se hacen un montón y así sucesivamente. Todo está en decidir hacer lo correcto, en levantarse y tratar de dar lo mejor de sí, tal vez no a diario porque resulta imposible pero sí la mayoría de nuestros días ¿no es acaso nuestra obligación moral?

Actuar en a favor de la paz se ve difícil porque la paz no es cuestión de uno solo, sino de varios, al menos en lo cotidiano, pero atreverse a ver por los demás un ratito en lugar de solo visualizar y trabajar por uno mismo es un acto de rebeldía en este mundo tan golpeado y separado por el conflicto y el orgullo de no ceder jamás. Hoy es cuando se necesitan a más rebeldes ayudándose, no por obligación sino por el gusto de tener un mañana mejor.

Así se empieza, con un sueño, con un rayito de esperanza y de fe sobre todo. Se comienza imaginando, así como John. Ojalá algún día se haga realidad, mientras tanto, supongo que todos podemos contribuir con nuestro granito de arena a crear al menos en un entorno inmediato, un mundo ideal.

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