Por: Christianne Sánchez
Imagina esto: eres una máquina de ventas. Cierras negocios por teléfono, en la calle o hasta en una cena familiar. Todos te admiran. Y de repente… te ascienden a jefe de equipo.
¡Felicidades!
Pero espera… ¿eso significa que automáticamente serás un gran líder?
Spoiler: NO.
Aquí va una charla corta, sin rodeos, como si estuviéramos en el pasillo de la oficina, para entender por qué ser un crack vendiendo no te hace un crack liderando, cuáles son los pros y contras, qué debes hacer para dar el salto y qué nunca deberías hacer.
Todos hemos escuchado la frase: “si vende mucho, merece ser jefe”.
En muchas empresas es casi una regla no escrita: el mejor vendedor termina siendo ascendido a líder. Pero la realidad es esta: vender y dirigir son competencias totalmente diferentes.
Un excelente vendedor domina la persuasión, el cierre y la estrategia comercial… pero dirigir personas requiere empatía, comunicación, liderazgo y visión.
¿Qué debe hacer un buen vendedor para convertirse en un buen jefe?
1. Cambiar el chip
Ser vendedor es dominar el “yo”; ser jefe es dominar el “nosotros”.
De “¿cómo cierro yo?” → a “¿cómo cerramos juntos?”
Un vendedor sobresaliente piensa en sus metas, cierres y clientes.
Un jefe piensa en cómo su equipo alcanza resultados. Su éxito depende del desempeño de otros.
Consejo: si quieres pasar de vendedor a líder, aprende a disfrutar los logros de tu equipo más que los tuyos. Esa es la verdadera señal de madurez profesional.
“El ascenso no es un regalo; es un nuevo juego.”
Habilidades clave del nuevo jefe
- Delegar sin miedo: tu trabajo ya no es cerrar el trato… es enseñar a cerrar diez.
- Ser entrenador, no estrella:
- Role plays semanales
- Grabar llamadas y analizarlas
- Celebrar el proceso, no solo el cierre
- Dar feedback constructivo:
No digas “bien hecho”; di “en esta parte usaste tal argumento, repítelo con el siguiente cliente”. - Medir KPIs de equipo, no tuyos:
- Actividad (llamadas, citas)
- Conversión por vendedor
- Tiempo de aprendizaje
Pros de un jefe que viene de ventas
- Entiende la presión de cerrar.
- Sabe motivar en días complicados.
- Enseña técnicas reales, no teoría.
Pero si no aprende a delegar, comunicar y escuchar, esos pros se convierten en obstáculos.

Contras comunes
- No sabe delegar.
- Exige que todos vendan como él.
- Pierde visión estratégica.
- Se frustra con facilidad.
Un líder que antes fue vendedor debe entender que ahora su herramienta principal no es la palabra, sino la escucha y la guía.
Para ser un buen jefe, un vendedor debe:
- Aprender a liderar personas, no solo procesos.
- Dejar de buscar reconocimiento individual.
- Desarrollar inteligencia emocional.
- Construir cultura de equipo.
- Delegar con confianza.
Frases que un buen jefe (exvendedor) debería usar:
- “¿Cómo te ayudo a cerrar este trato?”
- “¿Qué aprendiste de esta llamada?”
- “Tu meta no es ser como yo, es ser mejor que yo.”
- “El éxito del equipo es mi éxito.”
Conclusión
Ser un buen vendedor es un mérito enorme, pero ser un buen jefe es una evolución profesional.
No basta con saber vender: hay que saber inspirar, guiar y multiplicar talento.
No se trata de vender más… se trata de hacer que otros vendan más.
Síguenos en nuestro canal de difusión:

