El poder de la convicción

El poder de la convicción

Por: Mauricio Hernández Sarvide

¿De qué es capaz el hombre? La respuesta es tan amplia como la misma pregunta en sí. Somos seres capaces de levantar rascacielos, ciudades, países y más. Pero también la raza humana ha sido la culpable de atrocidades tan terribles como las guerras, los genocidios y la corrupción, por ejemplo.

El Apartheid es uno más de esos estragos que deja la a veces muy inexplicable, mente humana y el convencimiento sin fundamentos. El pueblo sudafricano fue víctima de esta ideología racial, fascista y totalitaria durante muchos años. En términos resumidos, la minoría de la gente blanca, segregaba, discriminaba y aborrecía a la mayoría negra. Este periodo abarcó desde los 40’s hasta los 90´s. El combate para erradicarlo, fue injusto, violento y tardado, como lo han sido la mayoría de las revoluciones global e históricamente hablando.

Sin embargo, existen héroes atípicos que emergen en el umbral de todos estos conflictos. En este caso, dos blancos del CNA (Consejo Nacional Africano) que luchaban contra el Apartheid, encarcelados por sus convicciones y principios, de manera injusta, pero con un hambre de cambiar al mundo que les dio poderes y que ayudaron sin duda a restaurar un país en decadencia.

Escape de Pretoria (2020) es una película situada en los años 70´s en medio de la lucha del pueblo sudafricano contra la segregación racial que vivían. Todo comienza cuando Tim y Stephen, son capturados en 1978 por repartir publicidad que incitaba a la población a participar en el movimiento.

Ambos son trasladados a la cárcel de Pretoria, pero desde el día uno, empiezan a idear un plan para escapar de ahí lo más pronto posible.

Al principio hacen “reconocimiento de campo”, revisan las instalaciones hablan con los presos, detectan a los guardias, observan el movimiento, pero no consiguen idear un plan viable para su posterior fuga del penal.

Los días pasan, su desesperación empeora, aparece la ansiedad y hasta en algún punto la esperanza de salir y ver a sus allegados de nuevo se va esfumando a pesar de tener sentencias no tan largas, 12 y 8 años respectivamente.

Dentro de la cárcel, la vida es monótona, se paran a las 5, desayunan a las 7:30, tienen actividades de carpintería, cocina, lectura, dibujo, jardinería entre muchas otras, pero nada solapa la necesidad de sentirse libre de nuevo.

Hasta que un día, Tim tiene la brillante idea de fabricar llaves de madera idénticas a las de los guardias para abrir todas las cerraduras y logar escapar. Es entonces, que ambos personajes junto a Leonard, un francés preso que busca saltarse una condena de 20 años y saciar el deseo de ver a su hijo nuevamente se les une en este disparate.

Al principio son pruebas y errores con muchísimos riesgos, pero es en ese proceso donde surge la magia de esta película.

Muchas llaves se rompen otras se atoran, otras no dan la medida, a algunas les faltan dientes y así sucesivamente se van presentando obstáculos hasta el punto donde los tres son víctimas nuevamente de la desesperación.

No obstante, tienen un objetivo común. Saben que deben salir porque las cosas fuera del recinto están mal y que la lucha debe continuar. Esa convicción les da poder, guía y hasta un poco de suerte para lograr su cometido.

El hombre es capaz de muchas cosas, pero sin duda la cooperación ente nosotros, es lo más plausible que tenemos. Supongo que, en las condiciones correctas, somos capaces de hacer cosas increíbles, como resurgir cuando todo parece perdido, cuando todo se empeña en decirte que no, cuando existen más cerraduras que llaves, cuando todos te tachan de loco. Sí, somos monstruos, pero de vez en cuando también tenemos historias heroicas, donde el bien triunfa pese a todo y todos. De vez en cuando demostramos que hacer lo correcto es difícil pero que siempre hay esperanza cuando se tiene el poder de la convicción.

Síguenos en nuestro canal de difusión:

https://whatsapp.com/channel/0029VbAa7Ek3GJP4HI31JY3N

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *