Por: Manuel Romero Olivares. Politólogo y Administrador Público.
En el complejo panorama político del estado de Hidalgo, pocos municipios enfrentan un desafío tan dual como Tolcayuca. Ubicado en una zona estratégica, impulsada por el crecimiento del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y los nuevos proyectos ferroviarios, el municipio se encuentra en una etapa de transformación que combina oportunidades de desarrollo industrial con rezagos históricos en servicios básicos.
En entrevista para el espacio “Punto de Réplica” de VOCES Hidalgo, el presidente municipal Armando Zúñiga Gutiérrez expuso su visión de gobierno, resumida en una frase que ha marcado su gestión: “Prefiero obras que eventos”.
Reestructuración del gasto y prioridades públicas
Zúñiga Gutiérrez, quien cuenta con experiencia previa en la administración pública estatal, asumió el cargo con una votación que él mismo calificó como histórica. Señaló que uno de los principales compromisos de su administración es responder a la expectativa ciudadana con resultados concretos.
“Yo nunca digo que en el municipio no hay dinero; el presupuesto existe y se está aplicando”, afirmó. Con ello, sostuvo que la clave no está en la falta de recursos, sino en la forma en que se administran.
Durante la conversación, el alcalde cuestionó prácticas de administraciones anteriores, particularmente el gasto en celebraciones y eventos sociales. Mencionó como ejemplo una fiesta de cierre de gestión que, según dijo, tuvo un costo cercano a los ocho millones de pesos, recurso que —en su opinión— debió destinarse a infraestructura hidráulica o drenaje. Lo calificó como un “derroche insultante”.
Esta postura refleja una estrategia enfocada en priorizar infraestructura social, como la rehabilitación de casas de salud en comunidades como Vicente Guerrero y Santiago Tlajomulco, por encima de actividades de carácter protocolario o festivo.
Agua potable: el reto más complejo
Uno de los temas más sensibles ha sido el abastecimiento de agua potable. El municipio enfrentó una crisis de aproximadamente cuatro meses que afectó a comunidades como General Felipe Ángeles y Las Pintas.
Ante esta situación, el ayuntamiento implementó un operativo de distribución mediante pipas y estableció coordinación con la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA). El alcalde señaló que estas acciones representaron una inversión necesaria para garantizar un derecho básico.
Para la población, la falta de agua no solo implica incomodidad, sino afectaciones directa en salud, economía familiar y calidad de vida, lo que convirtió el tema en una prioridad inmediata para la administración.
Seguridad y entorno regional
En materia de seguridad, Tolcayuca enfrenta un contexto complejo debido a su cercanía con municipios de alta incidencia delictiva como Tizayuca y zonas colindantes con el Estado de México.
Como respuesta, la administración ha fortalecido el parque vehicular y ha incorporado prestaciones como seguros de vida para elementos policiales, medida que el edil calificó como un avance en la dignificación del cuerpo de seguridad pública.
2026: consolidación y crecimiento ordenado
De cara a 2026, el alcalde proyecta una etapa de consolidación. Entre los planes mencionados destacan proyectos de imagen urbana en la cabecera municipal y la creación de nuevas unidades deportivas, con el objetivo de fortalecer el sentido de pertenencia y evitar que Tolcayuca sea únicamente un municipio dormitorio vinculado al corredor industrial.
Uno de los instrumentos centrales será el Plan de Desarrollo Urbano, documento que busca otorgar certeza jurídica a inversionistas y garantizar que el crecimiento derivado del entorno metropolitano sea ordenado y sostenible.
Enfoque en el presente
Al ser cuestionado sobre aspiraciones políticas futuras, Zúñiga Gutiérrez evitó adelantar escenarios. “No sé qué venga; lo único claro es terminar bien, cumpliendo los compromisos de campaña”, expresó.
Tolcayuca atraviesa una etapa de transición marcada por el crecimiento regional y las demandas ciudadanas. El desafío para la administración municipal consiste en equilibrar desarrollo económico con atención a servicios básicos, en un contexto donde la ciudadanía exige transparencia, eficiencia y resultados tangibles.

